Escribir
para grabar el presente
con un punzón
en la guadaña preventiva
del tiempo.
Para descubrir el color
de las rosas de la muerte
y decirlo.
Escribir
para grabar el presente
con un punzón
en la guadaña preventiva
del tiempo.
Para descubrir el color
de las rosas de la muerte
y decirlo.
Descubrir y decir… Probablemente las dos grandes tareas del poeta…
Más que decir, mostrar. Con la observación previa, por supuesto.
Hay cosas que un poeta descubre y no se pueden mostrar. No puedes decir: mira, el amor es esto que está aquí, te lo enseño. Hay que indagar, hay que mancharse las manos de un barro que no existe o que es imposible o sencillamente inexplicable. Se muestra lo que se ve o puede verse.
Me quedo más con el descubrir y decir. Uno descubre, a nivel personal. Y lo dice. Es más liviano que mostrarlo, siempre corre el riesgo (al hablar en el idioma del viento) de equivocarse.
Pero hay poetas que muestran, también y de qué forma.
Se avecina discusión. Pero se demorará hasta que un servidor vuelva de resolver un asunto importante.
Vaya, vaya…de acuerdo, esperaré. Los debates siempre son bienvenidos.
tic tac tic tac tic tac… ¡qué impaciencia!
tic tac tic tac tic tac… ¿y?
¡Hay que ser pacientes, hombre!
Muy bueno Borja!!!! la idea esa de : “di algo que no puedas decir”
salud y besos
Precisamente, David. Precisamente.
Besos mil, enorme.
Perdón por la espera. Después del asunto aquel surgió otro de verdadera importancia cuya solución viene implícita en el mismo, pero que necesita de un tiempo para ser asimilado. Mañana tendréis el comentario.