No nos gusta matar.
Somos
por fortuna creyentes,
por fortuna ricos
de corazón, por fortuna dueños
de artefactos que matan por fortuna
solamente al pobre
hombre que cruce infortunado
un lugar estratégico.
Fernando Beltrán.
No nos gusta matar.
Somos
por fortuna creyentes,
por fortuna ricos
de corazón, por fortuna dueños
de artefactos que matan por fortuna
solamente al pobre
hombre que cruce infortunado
un lugar estratégico.
Fernando Beltrán.
Parece el autorretrato de un ciudadano US… Not good (el ciudadano, no el poema).
Yo creo que es el autorretrato de nosotros mismos cuando decidimos ignorar lo que ocurre. Los ciudadanos de USA (como los de Australia, Berlín o Japón) no matan. Son los soldados, los dirigentes, las empresas: los que tienen el poder para matar. Otra cosa es no querer ver el asesinato, asegurar que todo está bien así. De eso creo que habla el poema.
Y, por cierto, lo encontré bicheando en el Manual de Lecturas Rápidas (http://www.nodo50.org/mlrs/), que últimamente visito con mucha frecuencia.
El poder para matar no necesita de artefactos. Valen nuestras propias manos, por ejemplo.
Un soldado es un ciudadano. Una empresa está formada por ciudadanos. Un dirigente es un ciudadano.
Aquel que mata no lo hace porque disponga de la posibilidad, sino porque tiene la necesidad.
El mal está en el hombre, no en los artefactos.
PD: me gustó el poema que recitaste en la veladilla. Enhorabuena. Sigo bicheando la bitácora. Saludos.