Pero cuando desperté
tenía los pies mojados
de una luz
que atraviesa
la persiana
zarpa
y a estas horas baña
tu cara que flota
-olvidaste la Nivea-
sobre el verde a vetas
del Egeo.
Carmen Camacho.
Pero cuando desperté
tenía los pies mojados
de una luz
que atraviesa
la persiana
zarpa
y a estas horas baña
tu cara que flota
-olvidaste la Nivea-
sobre el verde a vetas
del Egeo.
Carmen Camacho.
He leido pocos poemas de Carmen Camacho. Pero me encantan. Ella tiene algo que enamora…una fuerza de amazona excitante.
Muy buen poema.
Sabe trasladarnos a un lugar atemporal, que seguramente no es Creta, pero que reconforta igualmente.
Enhorabuena a uno por la selección y a otra por haberlo escrito.
Este poema me gusta mucho…tiene ese aire épico sin pretenderlo ése…pufff. No estuve, pero una vez tuve esa tierra entre las manos. O yo qué sé.