III
De noche maúllan a la vez, procuran mantener cierta sintonía. Por eso no puedo dormir y, cuando lo hago, el sueño se transforma en un viaje, o una cacería nocturna, o un viajero que llega a la estación.
IV
Su ira es terrible. Una lluvia final, titánica. Una furia profetizada y hecha carne, o carne deshecha. Hunden sus ganas hasta el fondo, resquebrajan. Juegan a destruir y parece que no acabarán nunca. No hay nada como probar su enfado cuando les parece tener razones suficientes para el dolor. Cuando te arañan por dentro.

Te cojo los gatos para el programa de radio… ¿ok?
Muchos besos!!!!
Aún está pendiente la escapada…
Claro, Saray. Coge lo que quieras
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Sí, está muy pendiente. Aún tengo que encontrarle una funda a mi penták.
Besos.
¿Tú sabes que todos los gatos del mundo merecen la muerte cruel y dolorosa?
¿Por qué?
Estamos a la espera de que el cielo se caiga a gotas para ti y para mi. Sin dolor ni furia. Ven a tocar mis alas húmedas, salen chispas de mi piel.
“Su ira es terrible … Una furia profetizada y hecha carne, o carne deshecha.” Vaya, me encanto. Soy alérgico a los gatos, soy tendente a la furia. La respaldo, por supuesto, con un canto de silencio, no es bueno explotar inconciente.
Mi primera visita por aquí, regreso pronto. Buen blog!
Lulú: es la espera más bella del mundo. Estos días el cielo nublado me llena de esperanza. Rompe a llover, todo el mundo corre y yo me río y me dejo empapar.
Juanjo: me alegra mucho tu comentario, compañero. Considérate bienvenido y vuelve siempre que quieras.