10
Oct
09

El sabio

El hombre más sabio que conocí lo conocí en un bar. Subido a un taburete invisible, agitaba los brazos y sentenciaba: que nada estaba perdido, que atendiéramos a lo verdaderamente importante, que qué importaba más en este mundo que el amor. Que el dinero no servía para nada, que no valía de nada si faltaba la salud. Que el dinero sin salud sólo servía para pagar hospitales.

Decía esto manteniendo la distancia, lleno de vehemencia, mirando a los ojos y consciente de su maldición. Luego se fue. El hombre más sabio que conocí.


2 Respuestas a “El sabio”


  1. 19.10.09 a las 12:38

    Del todo no estaba perdido su mensaje cuando alguien le escuchó. Dicen que, a veces, el alcohol puede hacernos más lúcidos; aunque la mayoría de veces nos convierte en estúpidos protoprimates.

  2. 2 dediego
    21.10.09 a las 11:32

    Bueeeeno. También hay quien lo ve como una forma de captar lo invisible. En este caso particular, era una especie de maldición. Pero vaya tipo, ojo. Cuánto aprendí. Vaya tipo.


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Borja de Diego Lozano
(1988, Sevilla)

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