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19
Sep
09

Decidme cómo es un árbol

Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves
como la choza de un pobre.
Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.
(¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?
¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?)
22 años. Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma… Escribo
a tientas: “El mar”, “El campo…
Digo “Bosque” y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.
… … … … … … …
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).

Marcos Ana

17
Sep
09

La función del arte

Eduardo Galeano

De “El libro de los abrazos”

13
Sep
09

Pequeños destellos que hacen creer a uno en la poesía

Maldigo las agujas

del reloj, que no recuerden. 

Maldigo la lluvia

que se derrama

por tus ojos de almendra.

 

Mi padre

12
Sep
09

Vergüenza ajena

Entrego ayer el examen de Introducción a la Realización Audiovisual. La profesora lo coge, mira las preguntas que he dejado en el blanco. Yo estoy tranquilo, creo que lo hice bien, y justo cuando voy a irme me pregunta por qué las he dejado en blanco, si (piensa) las sé seguro. Estoy incómodo, le digo que prefiero no arriesgarme a que me baje nota.

La profesora pide a los demás compañeros que vayan entregando y una muchacha lo deja sobre la mesa para luego pedirle por favor que la apruebe. “Evangelina, por favor, apruébame, eres mi esperanza”. Pero no se queda contenta, porque coge una tiza y escribe en la pizarra: Evangelina, ayúdame a aprobar. La profesora tiene razón al decirle que es una actitud muy infantil. Justo entonces recuerdo que ya coincidí con esta chica en la revisión del examen de Historia de la Comunicación Social y también hizo algo parecido. Recojo y me voy antes de hundirme más o decirle cualquier cosa.

Como para confiar en mi generación. Espero, al menos, que no se licencie nunca.

09
Sep
09

Si tú supieras

Aunque sonría y use versos de verano a veces

te echo de menos, igual que se echan de menos

los febreros impares los años no bisiestos.

Pero respiro y la quietud tarda lo que dura

el océano en borrar mis huellas de la arena,

en llenar mi habitación con tus cosas,

o en recordarte a mi lado lidiando

mi desvelo con cigarros sobre la ventana.

Quisiera escribir un poema que hiciera justicia

a tu forma de mirarme, al color de tus ojos,

un poema perfecto.

Pero esta noche se ha vuelto anciana y parpadea,

y en ella soy sólo una sombra sin eco, sin palabras.

 

Salvador Reyes de Cózar

De su libro “Los calendarios anónimos”.

03
Sep
09

Contra la muerte

Gracias, Mario.

01
Sep
09

Gacela de la muerte oscura

Quiero dormir el sueño de las manzanas
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.

No quiero que me repitan que los muertos no pierden la sangre;
que la boca podrida sigue pidiendo agua.
No quiero enterarme de los martirios que da la hierba,
ni de la luna con boca de serpiente
que trabaja antes del amanecer.

Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto;
que haya un establo de oro en mis labios;
que soy un pequeño amigo del viento Oeste;
que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.

Cúbreme por la aurora con un velo,
porque me arrojará puñados de hormigas,
y moja con agua dura mis zapatos
para que resbale la pinza de su alacrán.

Porque quiero dormir el sueño de las manzanas
para aprender un llanto que me limpie de tierra;
porque quiero vivir con aquel niño oscuro
que quería cortarse el corazón en alta mar.

Federico García Lorca

Gracias a Bea.

28
Ago
09

Los eternos IV

La que baila III

La puerta

Los guardianes

Los guardianes II

25
Ago
09

Peter Pan

El sol dibuja pájaros gigantes

en el corazón de todos los niños.

Hay veces que quisiera ser como ellos,

que desearía volver a lo que fui.

Es por eso que alguna mañana respiro

imitando su aliento de parques,

pintando de niñez los ladrillos del alma,

sembrando el mundo de ojos nuevos.

Pero luego sigo siendo

me doy cuenta

el mismo vagabundo herido,

el mismo viajero ciego,

la lástima de un tiempo que se va,

una certeza que no se esconde:

porque ya no tenemos pájaros

sino cucarachas negras en el corazón.

 

O acaso

siempre

las tuvimos.

 

Iván Mariscal

De su libro “Itinerario de la luz”, que podéis leer aquí gracias a los amigos de MLRS y que saldrá en papel muy pronto.

23
Ago
09

Y que detrás de ellos ningún mundo existe

Su mirada se ha cansado de tanto observar
esos barrotes ante sí, en desfile incesante,
que nada más podría entrar ya en ella.
Le parece que sólo hay miles de barrotes
y que detrás de ellos ningún mundo existe.

Mientras avanza dibujando una y otra vez
con sus pisadas círculos estrechos,
el movimiento de sus patas hábiles y suaves
va mostrando una rotunda danza,
en torno a un centro en el que sigue alerta
una imponente voluntad.

Sólo a veces, permite en silencio, la apertura
de los cortinajes que ocultaban sus pupilas;
y cruza una imagen hacia adentro,
se desliza a través de los tensos músculos
cae en su corazón, se desvanece y muere.

Rainer María Rilke





Borja de Diego Lozano
(1988, Sevilla)

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