Archivo para 30 agosto 2008

30
Ago
08

Objetivos para Septiembre

-Literatura hispánica (parte teórica): 5 de Septiembre.

-Introducción a la fotografía (parte teórica): 9 de Septiembre.

-Historia de la Comunicación Social: 10 de Septiembre.

-Teoría de la Información: 15 de Septiembre.

26
Ago
08

Los cuervos

Conocen mis calles los cuervos,
las que cruzan
la alambrada.

Conocen los cuervos
el secreto de estas rosas de lluvia,
que de arrancarlas
dejarían todos los peldaños rotos,
el último piso
como un imposible de azules.

Conocen los cuervos
estas fisuras,
las sonrisas trucadas
del payaso.
Saben por dónde entran
las sombras,
cómo moldearlas
para que ocupen su sitio
exacto
en la cicatriz.

Conocen los cuervos
dónde se acumulan
todas las alas arrancadas,
dónde mueren los cristales
de la noche y si
es éste el lugar
donde los niños juegan descalzos.

Saben los cuervos
que los ríos
que agrietan el mundo
a veces
transportan balsas
de tierra.

Mario Barranco.

Podéis leerlo aquí.

25
Ago
08

La frase

Crezca. Es cruel. Pero es hermoso.

Serie “Compañeros“.

22
Ago
08

Por cortesía del Baratillo Joven

Bastante sorprendido tras una de mis frecuentes visitas al Arrozal (hablo de esto) y bastante ilusionado por esto otro, me llegó un e-mail de los amigos del Baratillo anunciándome que ya tenían el vídeo de la noche en el Alamillo.

Para depistados: primero, Jose María Gómez Valero y Carmen Camacho presentan el acto. Luego sube Martín Lucía y, después, servidor. Aquí lo tenéis, y espero que lo disfrutéis tanto como yo, aquella noche, estos amigos y este recuerdo:

20
Ago
08

Es sencillo

Ámame

como a un árbol:

lluéveme,

derrama mi simiente

bajo tierra,

llora la caída

de mis hojas.

18
Ago
08

Yo, como ustedes, soy rusófobo

Por más que lo intento, no hay manera. Por mucho que me informo y leo análisis de expertos, no consigo dejar de ver a los rusos como los malos de la película. Sé que Georgia disparó primero, conozco los antecedentes del conflicto, las responsabilidades estadounidenses y los intereses en juego, pero nada: al final, aunque no quiera, acabo odiando a los rusos y compadeciendo a los georgianos.

La causa de mi actitud no es sólo la evidente ventaja mediática de los gobernantes georgianos, que han conseguido –CNN y agencias mediante- que sólo veamos el sufrimiento de sus habitantes bajo las bombas rusas, y nada de la destrucción causada por ellos mismos en Osetia del Sur. Mi problema, como el de la mayoría, es más profundo: me han educado para odiar a los rusos. Durante años. Décadas. Siglos. Antes de mí ya educaron en la rusofobia a mis padres y a mis abuelos. 

Los esquemas de la Guerra Fría todavía pesan, claro. Y el cine yanqui, donde los malos eran siempre los rusos, que tenían mandíbula cuadrada, frente ancha y hablaban arrastrando las erres. Pero ya mucho antes del comunismo existía en Europa un imaginario terrible en torno al “oso ruso”, por el que los eslavos aparecían como un pueblo brutal, borracho y atrasado. En los últimos años no ha cambiado mucho la cosa: quienes pensaban que con la desaparición de la URSS disminuiría la rusofobia, iban listos. Todo lo que nos llega de allí desde entonces es negativo: mafias, miseria, corrupción, Chechenia, presidentes alcoholizados o formados en el KGB… Supongo que alguna vez los rusos, los ciudadanos y hasta ocasionalmente sus gobernantes, harán algo bueno, pero ¿alguien recuerda una sola noticia positiva de los últimos años?

 Por si todo eso fuera poco, los españoles tenemos el subconsciente alicatado con la demonización que el franquismo hizo de la Rusia comunista, atea y comeniños. Aún resuena aquel “Rusia es culpable” que nos acompañó durante décadas, haciendo sinécdoque de la parte, Rusia, por el todo, la URSS. Para nosotros, Stalin es ruso. Y sin embargo era georgiano.    

Isaac Rosa.

Diario Público, columna “Trabajar cansa”. 13 de Agosto de 2008.

Puedes leerlo aquí.

14
Ago
08

No basta caer

No basta caer

para aceptar la gravedad.

Aunque sea inevitable,

aunque esté escrito con cadenas,

a nadie le sobra

arena en el reloj,

al fabricante de ataúdes

le sangran las manos.

 

Porque se será niño,

adulto y féretro,

pero uno también es brisa

y se estremece con un roce,

pasa frío cuano no tiene a dónde ir

y se preguntan a dónde van

los gatos que se cruza por la calle.

Vemos cosas,

aprendemos nombres de sirenas

y los escribimos

como si fuéramos

a quebrar la muerte.

 

Porque a veces alguien ríe,

y todo eso

no se lo puede

tragar la tierra.





Borja de Diego
(1988, Sevilla)

[Más info sobre él]

Licencia Creative Commons

Creative Commons License
El contenido de este blog está registrado bajo licencia de Creative Commons.