Archivos para 29 septiembre 2008

29
Sep
08

Impresiones

Hace algunas horas acabó el primer día de clase de este nuevo curso (3º de Periodismo, para despistados) donde seré bueno y aprobaré todo…antes de irme a la Alameda, a perderme. Cabe destacar que (aunque me perdí las dos primeras clases por asuntos chilangos en Hacienda, que me ocuparon toda la mañana y el mediodía y me dejaron reventado) este año Redacción me la impartirá un periodista (que, añado, sólo durará un cuatrimestre).

Un periodista. Uno que sabe, y ha vivido. Quiere compartirnos su vida. Un periodista, por fin.

28
Sep
08

Cosas que pasan

A dos días de comenzar las clases, me entero de que mi amigo y hermano Guillermo Alvah da un concierto el 17 de Octubre en el Bar Marigalante y ficho por el Racing Mencheta (mundo, témenos). Y compruebo, por supuesto, que los móviles-discoteca en los autobuses no son sólo cosas de canis: el súper-pijy-happy-power ya se ha puesto a la altura, deleitándonos con el nuevo disco de Amaral.

27
Sep
08

El relámpago

Me ocurrió una vez, en un cruce, en medio de la multitud, de su ir y venir.
Me detuve, parpadeé: no entendía nada. Nada de nada: no entendía las razones de las cosas, de los hombres, todo era insensato, absurdo. Y me eché a reír.
Lo extraño para mí era que nunca antes lo hubiese advertido. Y que hasta ese momento lo hubiese aceptado todo: semáforos, vehículos, carteles, uniformes, monumentos, aquellas cosas tan separadas del sentido del mundo, como si hubiera una necesidad, una consecuencia que las uniese una a otra.
Entonces la risa se me murió en la garganta, enrojecí de vergüenza. Gesticulé para llamar la atención de los transeúntes y « ¡Deteneos un momento!», grité. « ¡Hay algo que no funciona! ¡Todo está equivocado! ¡Hacemos cosas absurdas! ¡Este no puede ser el camino justo! ¿Dónde iremos a parar?»
La gente se detuvo a mi alrededor, me observaba, curiosa. Yo estaba allí en medio, gesticulaba, me volvía loco por explicarme, por hacerles partícipes del relámpago que me había iluminado de golpe: y me quedaba callado. Callado porque en el momento en que alcé los brazos y abrí la boca, fue como si me tragara la gran revelación y las palabras me hubiesen salido así, en un arranque.
-¿Y qué? -preguntó la gente-. ¿Qué quiere decir? Todo está en su sitio. Todo marcha como debe marchar. Cada cosa es consecuencia de otra. ¡Cada cosa está ordenada con las demás! ¡Nosotros no vemos nada de absurdo ni de injustificado!
Yo me quedé allí, perdido, porque ante mi vista todo había vuelto a su lugar y todo me parecía natural, semáforos, monumentos, uniformes, rascacielos, rieles, mendigos, cortejos; y sin embargo aquello no me daba tranquilidad sino tormento.
-Disculpad -respondí-. Tal vez me haya equivocado. Me pareció. Pero todo está en orden. Disculpad -y me abrí paso entre miradas ásperas.
Sin embargo, todavía hoy, cada vez que no entiendo algo (a menudo), instintivamente me asalta la esperanza de que esta vez sea la buena, y que yo vuelva a no entender nada, a adueñarme de aquella sabiduría diferente en un instante encontrada y perdida.

Italo Calvino.

Recogido en su libro “La gran bonanza de las Antillas”.

Con este relato, empiezan muchos proyectos. Proyectos entintados, que vamos a ver a dónde nos llevan. Pronto se enterarán todos ustedes.

Más del autor aquí.

22
Sep
08

La extranjera

Una fotografía de Daniela Kersting.

Su sitio-flickr (recién subido a esta orgía pirómana de bitácoras) aquí.

Su fotolog, aquí.

Su corazón en este otro sitio.

20
Sep
08

Apuntes al margen de un guión (Raymond Chandler escribe The Blue Dahlia para la Paramount en 1945)

La vida importa,
aunque el camino recto
acabe siempre en callejones sin salida.
Importa contar historias,
hacer equilibrios sobre la cuerda,
disipar el miedo.
La vida importa,
aunque encontremos oasis
tan sólo de agua salada,
aunque la música que suene
sea tan sólo un baile de burdel.
Importa mantener en pie nuestra palabra,
aunque se tambalee por calles
de automóviles oscuros,
aunque la hayamos vendido alguna vez,
seguramente por amor,
aunque quién sabe.
La vida importa,
la que hacemos nuestra
con un amor acompañándonos
a cuya muerte no sobreviviremos.
Aunque el odio camine con zancos
por encima de las cosas,
aunque el amigo de todos
sea un vendedor de cuchillos,
aunque tan sólo crean a los mismos
que intentan dejarnos ciegos,
la vida importa.
Importa su brillo superviviente,
su tozudez de alcohólico irredento.
Aunque el horror no lo disipe el humo,
ni el bourbon caro,
ni los ojos entreabiertos de la bruma.
Aunque no haya nada que decir,
la vida importa.
Aunque sepas que al final
todos los hombres mueren derrotados.

David Eloy Rodríguez.

De su libro “Los huidos” (ed. 4 de Agosto, 2008).

17
Sep
08

Agendas

La cosa empieza a moverse, así que por aquí van dos convocatorias por si tenéis tiempo y os apetece:

-Por una parte, el viernes 19 de Septiembre a las 20:00 horas, en la librería La fuga, los amigos de la Palabra Itinerante presentarán sus nuevos libros, publicados por la editorial Ediciones 4 de Agosto. David Eloy Rodríguez y David Franco Monthiel presentarán “Los huidos” y “Aforos completros y otros mínimos aforismos” (respectivamente). Además, se presentará el libro del gran Iván Mariscal, que no podrá asistir, titulado “Conversación de la penumbra”, y la colección de poesía “Planeta clandestino”, que recoge poetas imprescindibles de nuestro tiempo con Enrique Falcón, Antonio Orihuela, Agustín García Calvo o Elena Medel.

Para hacer agua en boca coloco un poema de David, que no es el que he visto en otros avisos de esta presentación por no repetirme (y que podéis leer aquí).

MIGUEL MIHURA PREPARA EL DISCURSO DE INGRESO EN LA ACADEMIA EN 1972

La vida, ese juego tan serio,
se me fue sin hacer nada.
Si acaso, lo justo para seguir jugando.
Perseguí, eso sí,

los goces pasajeros —otros no conozco—
con ahínco y con tristeza

—pompas de jabón, pasiones

de porcelana y de llovizna—,

y, en fin, alguno que otro obtuve

y puse cuanto pude en disfrutarlos.

Por lo demás,

el mundo me falló como acostumbra.

Fui, como todos,

un funambulista por el filo,

un merodeador de tantas cosas,

una nota a pie de página

de un libro incomprensible.

Me agoté caminando y, al cabo,

poco útil aprendí por el camino:

tres o cuatro fruslerías

en este siglo feo de chatarra y crimen.

Quizás, por ejemplo

—y disculpen las molestias—

que sólo el humor permanece,

que sólo la ternura se aproxima a la verdad,

que sólo el amor podría salvarnos.

Respetable auditorio:

en este juego se pierde siempre,

la banca arrastra con todo aquello que apostamos

indiferente a nuestros rostros

de ilusión o de esperanza.

Esta ridícula partida,

esta aventura pequeña,

se pasa casi sin tiempo de contarla

o de entenderla.

Poco más tenía que decirles.

Poco más.

y qué torpes jugadores.

Qué vida más extraña

David Eloy Rodríguez.

 

-Por la otra (parte) los niños y los ciclistas antologados en “Poetas en el camino” y “Poetas en bicicleta” (ed. Fran Nuño en ambos casos) recitaremos unos cuantos poemas el día 20 de Septiembre a las 12:00 en el centro cívico Las sirenas (Alameda de Hércules) dentro de los actos programados en el I encuentro Alamedeando. Todo esto para presentar ambos libros y coordinado por los amigos de La madeja (compuesta por Lola Crespo, Álvaro Pérez y María Luisa Viu Blanch, primos-hermanos de La maraña, de la que también pronto tendremos noticias).

Presentarán el libro Francisco Vélez Nieto (antólogo y coordinador), Pedro Luis Ibáñez (poeta) y Fran Nuño (editor), y La madeja representará algunos de los poemas de “Poetas en bicicleta”. También asistirá el presidente de la asociación ciclista “A contra mano”. Luego, recitarán algunos de los antologados en “Poetas en el camino”, entre ellos: Martín Lucía, Saray Pavón, Javi Baena y un servidor (espero que el famoso y aún más estimado Mario Barranco se anime).

Espero veros por alguno de ambos eventos.

15
Sep
08

Esta manía de escribir canciones

Niña, vámonos

más allá de estos raíles,

a la tierra del cielo abierto

y el mar.

No hagas la maleta,

beberemos de un estanque.

Dejaremos a nuestro paso

migas de pan.

 

Cantaremos cada noche

bailaremos contra la sombra

hasta que el alba nos rompa

como al cristal.

Te prometo esta incertidumbre,

la vida como algo salvaje:

te prometo el frío,

el viento, la intemperie.

 

(est) Ahora que la lluvia

recupera sus garras

construiremos un refugio

bajo la tempestad.

Ahora que conoces el frío

como un depredador

ha llegado el momento

de escapar.

 

Sin título, por ahora. Le debe mucho a este señor y este otro, porque entre los dos salen cosas como ésta. Claro hipertexto, con acordes de Bob Dylan. La 2º parte si me animo. Y la promesa de que Los vigías se reunirán en cuanto los exámenes mueran y pasarán cosas hermosas.





Borja de Diego
(1988, Sevilla)

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